Jamás jubilarse de la vida
En homenaje a todos los hermanos ancianos, les presento fragmentos de mi editorial de la 24ª edición de la "Revista LBV" (Ene/Feb de 1992), publicado anteriormente en la década de 1980, por la "Folha de S.Paulo".
Vivimos una época de constante progreso material. Sin embargo, no se verifica el correspondiente avance en el campo de la ética y del Espíritu. Resultado: males como el hambre, la violencia y la falta de respeto a la Naturaleza perduran. Y lamentablemente las personas de la tercera edad también son alcanzadas por la frialdad de los sentimientos humanos.
Es un verdadero crimen no reconocer el valor de los Hermanos ancianos. En ese período de la vida, más que nunca se hacen merecedores del cariño y de la solidaridad de los más jóvenes, en un justo reconocimiento a la contribución que legaron a la sociedad.
En la LBV no creemos en la vejez como sinónimo de cosa deteriorada. Nadie es viejo cuando tiene un buen y gran Ideal. Puede no cargar más un piano, no pasear más en motocicleta; sin embargo, si tiene ánimo dentro de sí, es joven. A cierta altura de la vida, las personas necesitan, con raras excepciones, jubilarse de sus empleos, pero no lo deben hacer con relación a la vida. Deben ir a la lucha mientras pudieran respirar.
Con su extenso trabajo de promoción humana y social, la Legión de la Buena Voluntad mantiene Hogares de amparo a los ancianos y espacios saludables de convivencia. En ellos, los abuelos y abuelas son tratados con mucho Amor y, lo que es mejor, aprenden que nunca es tarde para colaborar con sus experiencias en pro de una Humanidad más feliz, pues es la fuerza de los buenos ejemplos lo que inspira a las nuevas generaciones a vencer los obstáculos de la existencia terrenal. (...)
Puede parecer una paradoja. Sin embargo, el país que desampara a sus ancianos no cree en el futuro de su juventud. ¿Qué es la nación, más allá de sus componentes? Habiendo futuro, los jóvenes envejecerán. Vivirán más. No obstante, también se van a jubilar... Una convicción arraigada del gozo inmediato de las cosas es la demostración de la no creencia en el mañana. Cuando son jóvenes, algunos piensan: “¡Vamos a vivir ahora, antes que todo acabe! Y los que consiguieron resistir tanto, que se dañen..." No hay exageración ninguna aquí. Es lo que también se ve. Se tiene la impresión de que algunos de aquellos que disfrutan del vigor de la juventud ignoran la posibilidad de alcanzar la decrepitud. Pero, podrán llegar allá... No existe futuro sin jóvenes. Tampoco lo hay sin los ancianos.
Tenemos que unir al patrimonio de la experiencia de los más viejos la energía generosa de los más jóvenes. (...)
Luchamos por un mundo que ofrezca oportunidades para todos. Y esto no es imposible. El mundo no debe continuar como está: el terrible paisaje de las almas marchitas por la indiferencia al Amor de Dios, como los huesos secos de la visión del Profeta Ezequiel. Nuestro planeta tiene que recibir el soplo espiritual de la Vida, pues es rico y muy amplio, con espacio suficiente para todos. (...)
Los comentarios no representan la opinión de este site y son de responsabilidad exclusiva de sus autores. No se permite la publicación de materiales inadecuados que violen la moral, las buenas costumbres y/o los derechos de terceros. Más información en Preguntas frecuentes.
Argentina